El entrenamiento funcional parte desde una idea global de movimiento corporal, creación y reproducción de ejercicios basados en gestos de la vida cotidiana y la práctica deportiva.
Los trabajos no estimulan un musculo de manera aislada sino que actúa por cadenas musculares a la vez trabaja todas las capacidades motrices: equilibrio, coordinación, flexibilidad, agilidad, fuerza, potencia, resistencia.
El entrenamiento funcional ejercita el “core” (zona media), tiene atención en la postura corporal y mejora las respuestas reflejas.