Por: Prof. Angel Petrocelli
Es, sin duda la ejercitación física más natural y simple del hombre. Tan fácil, se podría decir, que es con la cual nos lanzamos a deambular por el espacio transitable desde que nos pudimos erguir, a partir de la bipedestación (posición de pie).Iniciamos entonces ese cíclico movimiento, sin valorar quizás, los beneficios que se puedan obtener aplicando en esta rutina la concentración necesaria para el perfeccionamiento de un correcto accionar.
Las dificultades surgen por distintas causas o aspectos no atendidos en su ejecución práctica o diríamos, manera “técnica” en el caminar. Dependen también de los objetivos que encierra esa caminata: para bajar el colesterol; disminuir el peso corporal; reducir el stress o prepararnos para una competencia en esa especialidad:
- Comience por relajarse y que su andar sea fluido, sin tensiones, transfiriendo el peso de su cuerpo entre un pie y otro, en forma suave, logrando pasos largos. No deberá mover incoordinados los hombros ni balancear bruscamente los brazos.
- Mantenga contraídos los músculos abdominales mientras camina para evitar la espalda encorvada o lordosis lumbar tan dolorosa como incómoda.
- Balancee los brazos flexionándolos en un ángulo de 90º, permitiendo que se hamaquen más rápido, en sincronía con las piernas, lo que significará dar pasos más veloces.
- Procure dar pasos ágiles ahora, en lugar de pasos muy largos para acrecentar la velocidad de su caminata. En una marcha normal de 6 km p/h se necesitan 130 pasos por minuto. La aceleración óptima vendrá naturalmente.
- Ejercite sus abdominales 3 veces por semana durante 15’ en forma suave y controlada. Son la clave para una buena postura y son la base además para el coordinado movimiento de brazos y piernas.
- No esfuerce sus tobillos caminando lento y afectando los talones, sino cuanto más rápido camine podrá ejercitar los músculos poco desarrollados de las piernas. Un calzado especial para caminatas puede ayudar (amplio y flexible).
- Aplique principios de fisiología del ejercicio: camine con su corazón trabajando en un nivel acelerado durante 30” haciendo notar su respiración, pero no tan rápido como para jadear. Si esta hablando deberá hacer pausas para respirar.
Debe transpirar que es natural y es un signo de haber trabajado en un alto nivel
el corazón.
- Y, si trabaja tan duramente hasta alcanzar un máximo umbral cardíaco para su
edad, deberá tomarse uno o dos días de pausa, respetando la regla del descanso
luego de un esfuerzo importante, como para reconstituirlo mediante una actividad alternativa relajante.
Bueno, y adelante entonces porque dicen que : “el movimiento se demuestra andando…”